Mantenimiento de piscinas

Mantenimiento de piscinas

Mantener una piscina limpia no solo es cuestión de estética-tener un agua brillante y cristalina- sino también se  trata de proteger la salud de los que se bañan ya que rápidamente una piscina puede convertirse en foco de infecciones si el agua no se trata correctamente.

Es muy importante evitar, siempre que la estética y el diseño general lo permitan, la existencia de cualquier tipo de vegetación cerca del agua de la piscina.

En todo tratamiento del agua se han de seguir dos pasos fundamentales: por un lado la recirculación y filtración del agua (Tratamiento físico) y por otro la aportación de productos específicos (Tratamiento químico).

El filtro, por muy eficaz que sea, no puede capturar todas las partículas del agua puesto que no son suficientemente grandes o se quedan en el agua de la piscina como algas, los gérmenes, restos vegetales….Los productos químicos resultan por tanto fundamentales para desinfectar, oxidar y balancear el agua.
Asimismo disponer de unos buenos productos químicos que hayan superado los mas estrictos controles sanitarios no es suficiente.

La correcta administración de los productos químicos es también esencial.

El tratamiento químico del agua consiste en aplicar una serie de productos con el objetivo de que desinfecten y conserven el agua. La mayoría de los microorganismos que normalmente se encuentran en el agua de las piscinas no son peligrosos. El objetivo del tratamiento del agua de la piscina no debe pretender destruir la totalidad de ellos, sino sólo aquellos que puedan presentar un riesgo para la salud de los bañistas y el entorno.
El primero de los productos químicos es el cloro, que evita que el agua se pueda llenar de microorganismos que la “pudran”, evitando posibles infecciones y además consigue el efecto de transparencia y limpieza que se desea. El cloro ha de echarse en el agua en el momento en que no haya nadie de lo contrario puede provocar picores fuertes en los ojos y piel o incluso quemaduras si la concentración de cloro es muy elevada.
Además del cloro, otro producto con el que hay que contar es el algicida, de forma orientativa debería echarse cinco gramos por metro cúbico de agua cada quince días.

Otro producto importante es también el floculante que será el encargado de disolver las pequeñas partículas en suspensión que acumulan las piscinas por su simple exposición al aire. También cada dos semanas habría que echar 10 gramos por metro cúbico.
El tercer producto químico indispensable es un controlador de PH, ya que es imprescindible mantener el agua con un Ph de entre 7,2 y 7,6.

Como complemento a los productos químicos, una buena recomendación es instalar un purificador de agua en el sistema de filtración. Su funcionamiento se basa en las propiedades del oxigeno activo o el bromo y sirve para eliminar hasta el 90 % de los productos químicos y mantener el agua en las mejores condiciones.

Nivel de PH

El factor de Ph indica el nivel de acidez o alcalinidad que presenta el agua de la piscina, cuyo exponente químico se caracterizara por el predominio de iones de hidrogeno o de oxidrilos.Lo correcto es que el Ph se halle dentro del porcentaje correcto de aguas potables que ha de estar comprendido entre 7,2 y 7,6 ya que es el correspondiente al ph de las mucosas y partes sensibles del cuerpo humano. En el supuesto de que el Ph sea inferior a 7,2, ello atacara las tuberías y elementos metálicos de la instalación, e incluso al revestimiento de las paredes y solera del vaso de la piscina, además de provocar a los bañistas molestias como picores e irritaciones de ojos. La acidez se corregirá con aportación de una cierta cantidad de carbonato sodico. Conviene que exista una ligera alcalinidad pero sin sobrepasar el limite establecido, porque entonces el contacto con el cuerpo humano se torna desagradable, haciéndose untuoso y apareciendo también molestias en los ojos e incluso pueden presentarse incrustaciones en las tuberías y equipo depurador.

En definitiva, un Ph demasiado bajo producirá:

  • Corrosión en los metales de los accesorios de la piscina
  • Irritación de ojos, oídos, nariz y garganta de los usuarios

Mientras un Ph demasiado alto puede provocar:

  • Turbidez del agua
  • Formación de escamas e incrustaciones
  • Irritación de ojos, oídos, nariz y garganta de los usuarios
  • Dificultad en el saneamiento, al retardar la acción del cloro encargado de eliminar los microorganismos

Un tratamiento eficaz del agua reduce la demanda en el tratamiento químico.

Fases del tratamiento general del agua de la piscina comprende:

  • Desbaste: por los sumideros y demás tomas de aspiración y rejas perimetrales
  • Prefiltración: por la cesta de recogida de la unidad de prefiltro de gruesos, hilos y cabellos, que se encuentra delante del grupo de bombeo
  • Bombeo: por medio del grupo motor bomba dispuesto para dar la fuerza necesaria y capaz de provocar la recirculación del caudal de agua correspondiente al ciclo estipulado y, a la presión requerida por la instalación, equipos y accesorios.
  • Floculación (dependiendo del medio filtrante adoptado): efecto necesario para trabajar como coadyuvante a la filtración, siempre que se efectúe sobre lecho filtrante formado por estratificado con arenas de sílex. Por un efecto electrofísico, se produce, en el caudal de agua a filtral, después de la adición correcta de la solución floculante, la unión de partículas en suspensión, de pequeño calibre, formando flóculos de calibre superior y que, por ello, son retenidos con facilidad y seguridad, por el medio filtrante que forma la carga del filtro correspondiente, logrando una importante calidad en el agua filtrada.
  • Filtración: para el efecto de filtración de agua, se dispone de una o varias unidades de filtro, con carga de un medio filtrante, de mayor o menor capacidad de retención de sólidos, para retener así, en dicho medio filtrante, y con la ayuda de la solución floculante, mayor cantidad de sólidos, incluso los de pequeño calibre posible, pudiendo llegar a requerir incluso, los coloidales.
  • Calentamiento del agua (en su caso): mediante la formación de un circuito hidráulico diseñado al efecto, con la intervención d eun sistema de “by-pass”, con o sin boma aceleradora, intercambiadores de calor y control por termostato y presostato.
  • Esterilización por UV: a través de la aplicación de rayos UV al caudal de agua de recirculación se logra la esterilización parcial por efecto físico.
  • Dosificación de solución reguladora del valor de “ph

¿Qué ensucia el agua?

  1. La contaminación atmosférica: microorganismos en suspensión en el aire y, arrastrados por lluvia, insectos y larvas.
  2. La vegetación del entorno: polen y demás sólidos transportados por el viento.
  3. La luz solar: por el efecto de fotosíntesis, con la consiguiente proliferación de bacterias, algas, etc.
  4. La carga de baño; es decir la materia orgánica que se desprende de la piel y cabellos de los bañistas (restos de bronceador, etc.)

ELECTRÓLISIS SALINA

La electrolisis salina supone un nuevo concepto en el tratamiento de piscinas, mejorando la calidad del agua y simplificando en gran medida los trabajos de mantenimiento. Básicamente se trata de un sistema que genera cloro a partir de sal común. La sal debe añadirse directamente a la piscina en concentración de 5-6 gramos/litro, 6 veces inferior a la concentración en el agua de mar. La adicción de sal solo se produce una única vez al llenar la piscina, no siendo necesaria adición de sal posterior durante la vida del agua, a excepción de la que se pudiera perder en el lavado de filtros de la depuradora. Una vez que el cloro generado destruye la materia orgánica presente en el agua, pasa a ser de nuevo sal en un ciclo cerrado. Este sistema  elimina cualquier impureza insalubre microscópica; unido a un buen sistema de depuración, hace que el resultado sea optimo.

Hay que tener bien claro que en ningún caso el usuario de la piscina tendrá la sensación de nadar en un liquido similar al del mar, porque la concentración salina es muy inferior, pero de suficiente densidad como para permitir la realización de la electrólisis.

Dentro de la piscina, el proceso se lleva a cabo de la siguiente manera:

El agua se introduce en la depuradora para su limpieza pasa también por unos electrodos, que utilizan la conductividad  del agua salina para dar pequeñas descargas, inapreciables, que desinfectan el agua. De esta manera, el agua que sale de la depuradora vuelve a la piscina limpia, sin impurezas, y también desinfectada.

El tratamiento del agua con electrólisis permite eliminar hasta un 90 % del cloro (este producto sigue siendo necesario, pero su proporción es muy inferior a la habitual hasta ahora). Además estos sistemas pueden combinarse con el empleo de oxigeno, que produce unos efectos muy similares al cloro, pero sin sus desventajas.

En cambio las ventajas de la electrólisis salina son numerosas: en primer lugar con este sistema de desinfección ya que no se producen irritaciones en los ojos o picores en la piel, ya que las cloraminas que producen estos efectos destruidas. Asimismo un factor a tener muy en cuenta es que el mantenimiento de este sistema es muy sencillo: el único elemento que hay que rellenar periódicamente, muy de vez en cuando, es la sal, que esta en los depósitos especiales, fácilmente accesibles. Por lo demás, el cloruro sódico (sal) es muy barato, y puede encontrarse en cualquier parte. Además con la electrólisis salina no es necesario almacenar, manipular, ni dosificar ningún compuesto químico. Otra ventaja es que el empleo de sistemas de electrólisis salina o hipoclorito sódico produce ahorros de agua considerables, llegando incluso hasta un 5% del volumen total de la piscina. Los sistemas de electrólisis salina son también muy fáciles de instalar y manejar: el sistema se instala en línea o by-pass en la tubería de salida hacia las boquillas de impulsión, pero siempre detrás del filtro. Las entradas de la célula de electrolisis permite la encoladura directa de tubería de PVC (gama domestica) o la conexión mediante bridas estándar. En definitiva, un sistema seguro, saludable y además ecológico.